martes, 29 de julio de 2014

CORDALES O MUELAS DEL JUICIO

Hoy toca hablar de un problema muy común pero también muy desconocido, Los Cordales o muelas del juicio.


Foto: http://odontoarticulos.blogspot.com.es/


Para empezar diremos que todo al final es una consecuencia de la evolución del ser humano, como vamos teniendo el maxilar superior y la mandíbula, más pequeños, la misma cantidad de piezas dentarias van teniendo menos cabida y por tanto podemos tener problemas de apiñamiento o erupción de los Cordales o más comúnmente llamadas, muelas del juicio.

A mi entender empieza a haber un sobre-tratamiento, en éste caso de cirugía, para extraer éstas muelas que no siempre dan problemas, sólo algunas veces. Hay casos en que como la muela está mal colocada (como en la foto de arriba), o simplemente está empezando a salir,  sólo asoma un poquito y eso nos puede producir una Pericoronaritis, que es la inflamación de la encía que recubre ésta muela y nos produce una infección bastante importante. Esto suele ocurrir sobre todo en los cordales inferiores, en superiores es mucho más raro.


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Esto viene dado por los restos de alimentos y placa bacteriana que se mete debajo de ésa "lengüeta"; Si la muela viene bien posicionada y éste problema no se repite a menudo, podremos dejarla y puede que algún día nos sea muy útil para la realización de una prótesis fija o simplemente como otra muela más para la masticación.


Hay casos en que aunque la muela viene "tumbada", no nos ha dado problemas y no erupciona, por tanto la podremos dejar ahí. Nunca se sabe si después perderemos las muelas de delante y nos pueda venir bien.


Y por fin está el caso en que la muela viene muy torcida y requiere cirugía para su extracción.



Casi siempre salvo muy pocas excepciones, la intervención se llevará a cabo con anestesia local. Como éstas muelas suelen estar muy cerca del nervio Dentario, se deberá realizar previamente un estudio radiológico para determinar la posición de éste nervio y que durante dicha operación, no se corra el riesgo de seccionarlo o herirlo, lo cual tendría graves consecuencias para el paciente. Probablemente para "desenterrar" la pieza, sea necesario fresar el hueso que la rodea y es por eso que puede ser un postoperatorio bastante doloroso, incluso nos puede salir un hematoma y tener bastante inflamación. Para sobrellevarlo, tomaremos la medicación que nos haya recetado nuestro dentista, normalmente antibiótico y analgésicos y también extremar la higiene durante 2 semanas, así evitaremos complicaciones, que la hay.